Mar adentro
No tengo ni la menor idea
de por qué tú.
Por qué tú,
si solo te he entregado
mi cuerpo en sueños
y he probado de tu caldo divino
en un mundo ficticio.
Hoy te he besado,
(aunque tú no lo sepas),
he cogido tus manos
entre las mías
y hemos paseado
frente al mar
mientras la tormenta
ha querido que nos resguardásemos
en un abrazo infinito.
Ayer me miré en tus ojos
y fui capaz de proyectarme
en la inmensidad.
Me perdí en tu sonrisa
y me encontré a pesar
de toda la oscuridad.
Mañana seguiré
sin tener idea de nada,
pero tú traerás savia nueva
que brotará en mi pecho
y abrirás el cauce de un río
interminable
que algún día
puede que llegue
hasta ese mar
en el que hoy
nos tocamos
sin sabernos.



Comentarios
Publicar un comentario