Ciclogénesis explosiva IV
La media luna que roza tu hemisferio derecho. De la vida. De los centímetros que me iluminan en milésimas. De las páginas que no aparecen aún en el índice pero ya me sé de memoria. De la cuerda que se desprende para que trepe hasta un altar imaginario.
Un cuerpo.
El tuyo.
Del ave que no soy y que nace cada mañana. De quien sueña con un rostro que se clava. De lo que no deja de existir porque se torna verso. Del caudal que se abre paso bajo las sábanas.
De la posibilidad de todo.
De la inmensidad que surge de la nada.
Todo está ya aquí.
Y sin embargo tú.
Un cuerpo.
El tuyo.
Del ave que no soy y que nace cada mañana. De quien sueña con un rostro que se clava. De lo que no deja de existir porque se torna verso. Del caudal que se abre paso bajo las sábanas.
De la posibilidad de todo.
De la inmensidad que surge de la nada.
Todo está ya aquí.
Y sin embargo tú.



Comentarios
Publicar un comentario